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Cómo gestionar correctamente los residuos tecnológicos

Teléfonos móviles, tablets, ordenadores… la tecnología avanza muy rápidamente y nos crean la necesidad de tener un equipo más potente, con más prestaciones o con mayor y mejor usabilidad. Eso hace que lo que habíamos estado usando se convierta, de la noche a la mañana, en un residuo tecnológico a pesar de que siga estando en perfecto estado de funcionamiento.

Y la pregunta es ¿cómo nos deshacemos de ellos? Puede ser que, al principio, se almacenen en un armario o una habitación, pero al ritmo que vamos adquiriendo nuevos equipos de última generación ese espacio se quedará pequeño. Y no podemos tirarlos a un contenedor como ocurre con otros residuos.

Según un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente se generan entre 40 y 50 millones de toneladas de residuos tecnológicos todos los años en el mundo. Y las estimaciones apuntan a que estos residuos crecen a un ritmo tres veces superior al resto de residuos sólidos urbanos. Ese informe de la ONU considera necesaria una correcta gestión de residuos tecnológicos porque si no pueden ser un peligro para nuestra salud y el medio ambiente.

Fases para una correcta gestión de residuos

Cómo gestionar correctamente los residuos tecnológicos

  • Reutilización. Aunque parezca una opción en desuso, lo mejor es optar por reparar los aparatos electrónicos para aprovechar al máximo su vida útil. Con ello, además de evitar generar más residuos, también contribuimos a evitar el agotamiento de los recursos naturales.
  • Reciclado. Una gran parte de la tecnología se puede aprovechar para darle una nueva utilidad. Por ejemplo, el 92% de un teléfono móvil se puede aprovechar en la construcción de nuevos equipos. Pero en España solo se recicla menos de un 2% del total. Y el reciclado de la tecnología tiene muchos usos: fabricar nuevos componentes eléctricos, el vidrio se puede reutilizar en pantallas de televisión y ordenador o el plástico puede servir para la industria del mueble y automóvil.
  • Valorización energética. Muchos de los componentes de los aparatos eléctricos y electrónicos pueden tener un uso como combustible.
  • Eliminación. Cuando no pueden pasar por alguna de las fases anteriores, los residuos tecnológicos se eliminan siguiendo un tratamiento muy seguro para no perjudicar al medio ambiente ni a la salud de las personas.

Todo ello tiene que hacerse por empresas expertas en la gestión de residuos, como Leonardo Gestión de Residuos. Primero porque así lo exige la ley. El Real Decreto 110/2015, de 25 de febrero, establece las normas aplicables a la correcta gestión ambiental de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Y segundo, porque ellas cuentan con la experiencia y el conocimiento de la logística necesaria para conservar las características de los aparatos, mediante un adecuado sistema de recogida, transporte, clasificación y almacenamiento que permitirá su reutilización.

Y sobre todo es fundamental concienciarnos de nuestro papel activo para garantizar el futuro del medio ambiente. Depositar los aparatos en Puntos Limpios o contar con empresas de gestión de residuos y consumir de manera racional ayudará a proteger el medio ambiente y a evitar el agotamiento de los recursos naturales.

Leonardo, el arte de gestionar Residuos

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