Es probable que, recientemente, hayas recibido un correo electrónico o una llamada del departamento de compras de uno de tus clientes más importantes. Quizás sea una multinacional o una gran empresa con la que llevas años trabajando sin incidencias. Sin embargo, en esa comunicación, ya no solo te piden presupuesto, plazos de entrega o especificaciones técnicas; te están solicitando, con urgencia, datos sobre tus emisiones de CO2. La gestión de la huella de carbono en la cadena de suministro ha dejado de ser una cuestión meramente ética, de marketing o de «imagen verde» para convertirse en un requisito indispensable para hacer negocios en el entorno B2B actual. Ya no basta con ofrecer un buen producto a un precio competitivo; ahora debes demostrar que eres un eslabón sostenible.
Si esta situación te resulta familiar, no estás solo. Y si aún no te ha pasado, prepárate, porque es una realidad que va a llamar a tu puerta muy pronto.
En este artículo vamos a analizar por qué las grandes empresas están trasladando esta presión a proveedores como tú, cómo te afecta el concepto de «Alcance 3» y, lo más importante, cómo puedes convertir esta nueva exigencia en una ventaja competitiva brutal frente a tu competencia.
¿Qué está pasando? El efecto dominó de la sostenibilidad
Para entender por qué te piden estos datos, primero debemos mirar hacia arriba en la pirámide empresarial. Las grandes corporaciones están bajo una lupa legislativa y social sin precedentes. La Unión Europea, a través de normativas cada vez más estrictas como la CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive), obliga a las grandes empresas a informar no solo de sus propias emisiones directas, sino de las emisiones que se generan a lo largo de toda su cadena de valor.
Aquí es donde tu empresa entra en la ecuación.
Para una gran empresa, tú eres una pieza fundamental de su engranaje. Si tú contaminas, esas emisiones se contabilizan como parte de su Alcance 3. Por lo tanto, se encuentran ante una disyuntiva con dos opciones claras:
- Colaborar contigo para que reduzcas tus emisiones y les reportes los datos fiables.
- Sustituirte por un proveedor que ya sea eficiente, sostenible y tenga sus deberes hechos.
El objetivo de este análisis no es alarmarte, sino prepararte. Entender la importancia de la huella de carbono en la cadena de suministro es el primer paso para blindar tu negocio ante el futuro y asegurar tu posición en el mercado.
Entendiendo los «Alcances»: Por qué el Alcance 3 te señala directamente a ti
Cuando hablamos de huella de carbono bajo el estándar internacional GHG Protocol, dividimos las emisiones en tres categorías o «alcances» (Scopes). Es vital que comprendas esta distinción para saber qué te están pidiendo exactamente tus clientes y por qué eres tan importante para ellos:
- Alcance 1 (Emisiones directas): Son las que provienen de fuentes que son propiedad de la empresa o están controladas por ella (ej. calderas, hornos, vehículos propios).
- Alcance 2 (Emisiones indirectas de energía): Las asociadas a la electricidad que compran para funcionar.
- Alcance 3 (Otras emisiones indirectas): Aquí está la clave de todo. Son las emisiones que ocurren en la cadena de valor, pero que no son propiedad de la empresa. Esto incluye desde la extracción de materias primas, los viajes de negocios y, por supuesto, los productos y servicios que compran a sus proveedores.
Para tus clientes grandes, tú formas parte de su Alcance 3. De hecho, se estima que, para muchas compañías multinacionales, el Alcance 3 representa más del 70% o incluso el 80% de su huella de carbono total.
Dicho de forma sencilla: una gran empresa no puede cumplir sus objetivos de descarbonización (Net Zero) si sus proveedores no reducen sus emisiones. Te necesitan para mejorar sus propios números. Tu eficiencia energética es, indirectamente, su éxito reputacional.
La sostenibilidad como ventaja competitiva: Diferénciate o pierde competitividad
Muchos gerentes de PYMEs ven la solicitud de estos datos como un trámite burocrático molesto, un coste extra o una barrera de entrada. Sin embargo, te invito a cambiar radicalmente la perspectiva. Calcular y gestionar tu huella de carbono es hoy una de las herramientas de venta más potentes que existen.
Imagina el siguiente escenario: tu cliente estratégico tiene que renovar el contrato de suministro anual. Sobre la mesa tiene dos propuestas comerciales:
- Tu empresa: Ofrece buen precio, calidad probada y adjunta un certificado oficial que demuestra el control de sus emisiones, facilitando el reporte de sostenibilidad al cliente.
- Tu competencia: Ofrece el mismo precio y calidad, pero no tiene datos sobre su impacto ambiental y obliga al cliente a hacer estimaciones poco precisas.
¿A quién crees que elegirán? Elegirán a quien les facilite la vida y les ayude a cumplir la ley. Al controlar tu huella de carbono en la cadena de suministro, te conviertes en un proveedor de bajo riesgo y alto valor añadido. Dejas de ser un simple vendedor de piezas o servicios para ser un partner estratégico en sostenibilidad.
Beneficios tangibles más allá de la imagen
- Acceso a licitaciones restringidas: Cada vez más concursos públicos y licitaciones privadas (especialmente en sectores como construcción, automoción y retail) exigen certificados ambientales como requisito excluyente.
- Ahorro de costes operativos: Medir tu huella implica analizar al milímetro tu consumo de energía y recursos. Lo que se mide, se gestiona; y lo que se gestiona, se optimiza. Reducir emisiones suele ir de la mano de reducir la factura energética.
- Atracción de talento: Las nuevas generaciones de trabajadores prefieren emplearse en compañías con valores y compromiso ambiental real.
La solución oficial: El registro del MITECO
En España, para que estos datos tengan validez ante un tercero (tu cliente), no basta con un Excel interno. Necesitas un aval oficial. La herramienta más potente para ello es el Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
Obtener el sello del MITECO es la prueba definitiva de que tu empresa no solo habla de sostenibilidad, sino que la practica con rigor.
Seguramente te estarás preguntando en qué consiste exactamente este registro, qué requisitos tiene y qué pasos técnicos debes dar para conseguir el sello. Para no extendernos, hemos preparado una guía completa y detallada donde te explicamos todo sobre el registro de huella de carbono y cómo funciona el proceso administrativo y técnico. Te recomendamos encarecidamente que la consultes para entender la operativa.
Lo fundamental que debes retener en este artículo es que ese sello es lo que tus clientes quieren ver. Es la garantía de que los datos que les aportas para su cadena de suministro son veraces y están validados por el Gobierno de España.
Cómo comunicar tus datos a la cadena de suministro
Una vez que has calculado tu huella y obtenido tu certificación (como explicamos en el artículo enlazado arriba), el siguiente paso es saber comunicar este logro para maximizar su retorno. No guardes el sello en un cajón; úsalo para vender.
1. Proactividad en la oferta
No esperes a que te lo pidan. Incluye tu información de huella de carbono en la documentación corporativa y en los dossieres de presentación. «Empresa con Huella de Carbono Registrada en MITECO» es una frase que abre puertas y predispone positivamente a los responsables de compras.
2. Facilita los datos en el formato correcto
Pregunta a tus clientes en qué formato necesitan los datos. Algunas grandes empresas utilizan plataformas globales de homologación de proveedores (como EcoVadis o CDP) donde tendrás que volcar tu información. Tener tu cálculo de huella bien hecho y certificado agilizará enormemente estos trámites de homologación, que suelen ser tediosos.
3. Alineación de objetivos
Si sabes que tu cliente tiene el objetivo de reducir sus emisiones un 20% para 2030, preséntale un plan de cómo tu empresa va a contribuir a esa meta. Si tú reduces, ellos reducen. Hazles ver que remáis en la misma dirección.
Evita el Greenwashing: La transparencia es innegociable
Tus clientes grandes tienen departamentos enteros dedicados a la auditoría y el compliance. Si intentas «maquillar» los datos o hacer greenwashing, te descubrirán. El riesgo reputacional de mentir sobre tu sostenibilidad es mucho peor que tener una huella alta pero estar trabajando honestamente para reducirla.
La transparencia es clave en la huella de carbono en la cadena de suministro. Si tu huella es alta este año, no pasa nada, siempre y cuando presentes un plan creíble para reducirla. Eso es lo que valora el mercado: el compromiso con la mejora continua, la honestidad en los datos y la voluntad de inversión en un futuro más limpio.
Leonardo GR: Tu aliado para responder a las exigencias del mercado
Sabemos que tu negocio principal es fabricar, distribuir o dar servicios, no pelearte con normativas ambientales ni factores de emisión complejos. Sin embargo, la presión del mercado es real y no puedes ignorarla si quieres mantener e incrementar tu cartera de clientes.
En Leonardo GR, convertimos este desafío en una oportunidad. A través de nuestro servicio de consultoría medioambiental, acompañamos a las empresas en todo el proceso técnico y burocrático.
No se trata solo de rellenar papeles, se trata de estrategia empresarial. Nosotros nos encargamos de:
- La recopilación y análisis de tus datos de consumo.
- El cálculo riguroso de tus emisiones según los estándares exigidos.
- El diseño de planes de reducción realistas que ahorren costes a tu empresa.
- La tramitación completa ante el Ministerio para la obtención del sello.
No dejes que la burocracia frene tu capacidad comercial. Asegura tus contratos actuales y gana los del futuro demostrando tu compromiso ambiental.
¿Quieres que tu empresa sea el proveedor preferente de tus clientes? Contacta con Leonardo GR y gestiona tu Huella de Carbono con expertos.